Hola, soy Miquel Bauzà, fundador de LF91…
Y lo que más me gusta es caminar por mi isla, Mallorca.
Me gusta caminar durante horas, en silencio, ver salir el sol junto al mar, o en la cima de una montaña.
Sentirme a mí mismo, y pensar en todo lo que voy a hacer en el nuevo día.
También me gusta construir casas para otras personas, con el mismo cuidado que si las estuviera construyendo para mí.
Esto es algo que hago desde que tenía 30 años.
¿Y cómo empezó todo?
Pues con una casa que me regaló un tía mía, en Pollença, al norte de la isla, hace más de 30 años.
Era una casa vieja, que necesitaba una reforma muy grande.
Y yo la hice. Con mis propias manos.
Y cuando estuvo lista, la vendí.
Y allí fue cuando supe que eso era a lo que me iba a dedicar durante el resto de mi vida.
(Quién iba a decirme entonces que llegaría a construir más de 400 casas, y a tener una empresa constructora y de diseño, con más de 100 trabajadores, que siento como parte de mi familia)…
En mi trabajo, para mí lo más importante es que las cosas sucedan. Eso es algo que me obsesiona.
Porque, si las cosas no suceden, se estancan. Y eso no es bueno.
De niño no fui un buen estudiante, la verdad.
Pero sí un gran observador.
Me fijaba en todos los detalles, me fijaba en todo.
Y así es como aprendí.
Y como, todavía hoy, sigo aprendiendo.
Mi mayor deseo es que nuestros clientes estés contentos.
Darles lo mejor.
Devolverles la confianza que han puesto en nosotros.
De los clientes también aprendo muchas cosas.
Me enseñan mucho.
La calve está la confianza mutua.
Muchos de ellos son hoy mis amigos.
Amigos de todas partes del mundo.
A los que les he construido su casa.
Una casa en la que son felices ellos y sus familias.
O a los que he construido sus hoteles,
sus restaurantes, sus tiendas, sus oficinas,
en las que dan vida al proyecto de sus sueños.
¿Acaso se puede pedir más?
Miguel Bauzà
LF91 Founder & Managing Director